A emparejar la cancha: Guillier y Huenchumilla presentan reforma para facilitar que independientes puedan ser convencionales

Las múltiples barreras de entrada puestas a la participación de los independientes en una futura Convención Constituyente se han transformado en uno de los nudos de este proceso constituyente.

Por esta razón, los senadores Alejandro Guillier (Ind.), y Francisco Huenchumilla (DC) ingresaron un proyecto de reforma constitucional que busca facilitar dichas candidaturas que -tal como están las cosas-  corren con evidente desventaja respecto a los partidos. “Dicho en simple, busca emparejar un poco la cancha para aquellas personas que no representan a un partido”, señala Guillier.

La moción de ambos parlamentarios propone autorizar que las firmas para inscribir las candidaturas puedan ser electrónicas; permitir a las listas de independientes formar pactos con partidos, y asegurar financiamiento fiscal a las campañas de independientes.

En este contexto, Guillier recordó que “en enero, cuando se legisló el detalle del proceso constituyente, presentamos indicaciones y varios colegas senadores se abstuvieron (…) por una cuestión de quórum fueron rechazadas. Ahora, junto a Francisco Huenchumilla hemos visto que se ha ido entendiendo, que un proceso constituyente que no asegure la debida participación de la ciudadanía será una traición al espíritu reformador de octubre”.

Según Huenchumilla, el acuerdo político del pasado 15 de noviembre de 2019 fue “un buen punto de partida, pero fue insuficiente, abrió muchas interrogantes y dejó temas por resolver, y entre ellos este punto que es esencial”.

Los reclamos de los independientes

Las actuales reglas del proceso han sido criticadas desde el mundo independiente, desde donde se han hecho llamados a “emparejar la cancha”. “Todavía hay tiempo para que los partidos se reivindiquen parcialmente con la ciudadanía. Debieran disponerse con lealtad, con sentido del país a emparejar la cancha con los independientes”, ha planteado el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, Agustín Squella.

Para Rodrigo Jordán, uno de los líderes del movimiento Independientes No Neutrales, “tal como están las cosas, si quieres ser asambleísta independiente, actualmente no se puede (…) En la práctica, a causa de la letra chica, no es posible”, dijo en CNN Chile apuntando a exigencias como la validación de firmas ante notario para inscribir las candidaturas independientes.

El proyecto

En concreto, el proyecto presentado por los senadores introduciría modificaciones a la disposición vigésimo novena transitoria, que se plasmarían en un artículo único.

La primera modificación busca permitir que las listas electorales de candidaturas independientes puedan acordar pactos electorales con uno o más partidos políticos.

En segunda instancia, se introduce una modificación para que el Servel establezca, mediante instrucción general, que los patrocinios a candidaturas independientes podrán realizarse según la Ley sobre Documentos Electrónicos, Firma electrónica y servicios de certificación de dicha firma; es decir, suprimir el requisito obligatorio de patrocinios con firmas presenciales, algo complejo de realizar en periodo de pandemia. De todas maneras, esta certificación electrónica se implementaría sólo para las votaciones de 2020 y 2021.

Finalmente, el proyecto propone un nuevo y último inciso, sobre el financiamiento de campañas de candidaturas independientes: “cada lista de candidaturas independientes, tendrá derecho a que el Estado pague en su favor una cantidad de dinero equivalente al número de sufragios que hubiere obtenido el partido político que obtuvo la menor cantidad de sufragios en el distrito electoral o región, según corresponda. Dicho dinero se entregará a prorrata del número de candidatos independientes que contenga la lista”, detalla el inciso final.

A juicio de Huenchumilla, el proceso constituyente “debe tener elementos de inclusión que otorguen al proceso la legitimidad necesaria, o lo que es lo mismo, dejar la menor cantidad posible de cabos sueltos que después permitan a ciertos grupos cuestionarlo. Sólo así, la nueva Carta Magna que tengamos no será puesta en tela de juicio, como ocurre con la actual (…) asegurar y facilitar la participación de convencionales independientes, es integrar a otro grupo que no puede quedar excluido de este proceso, porque nadie puede quedar fuera”.