A Medias Blancas de Chicago les costaba hacer olvidar a Ozzie Guillén

Harold Capote Fernández| @batesbeisbol

El último juego de postemporada de los Medias Blancas de Chicago data del 6 de octubre de 2008, es decir, casi 12 años de sequía que ayer vieron su punto final con el lauro de los patiblancos 4×3 sobre los Mellizos de Minnesota.

En aquella oportunidad, Chicago era dirigido por Oswaldo Guillén, y a pesar de que ganaron la División Central este elenco, de los cuatro clasificados fue el que menos victoria logró (89); eventualmente Tampa Bay, camino a su primera Serie Mundial, los despachó en la Serie Divisional 3 juegos por 1.

Esa fue también la última vez que los dos equipos de la Ciudad de los Vientos jugaron pelota de octubre simultáneamente, pues en el norte, los Cachorros también ganaron su llave en la Liga Nacional.

Este año con los oseznos también muy cerca de los playoffs, en el ambiente de Chicago muy elevada es la expectativa por que ambos conjuntos se encuentren por segunda ocasión en el careo que define al campeón de las Grandes Ligas; la única vez que se encontraron fue hace 114 años.

En 1906, Medias Blancas se impuso en el Clásico de Octubre 4 juegos a 2.

Para la postemporada de este 2020, los patipálidos cuentan con el favoritismo de muchos analistas; a pesar de la inexperiencia en estas instancias de su núcleo joven (Tim Anderson, Luis Robert, Eloy Jiménez y Yoan Moncada), el piloto Rick Rentería cuenta con peloteros curtidos como Dallas Keuchel, Edwin Encarnación, Yasmani Grandal y Jarrod Dyson.

Si la ronda regular terminase este viernes, Chicago se mediría a Cleveland en la primera serie de playoffs.