Británico Hart se colocó la camiseta rosada y ganó el Giro de Italia

En uno de los desenlaces más vibrantes de las grandes vueltas, el británico Tao Geoghegan Hart conquistó el domingo el Giro de Italia tras aventajar al australiano Jai Hindley por escasos 39 segundos.

Tal fue el estrecho margen que separó a los dos ciclistas al cabo de casi 3.500 kilómetros (2.175 millas) de ruta durante tres semanas. Por primera vez en la historia de las competencias del Grand Tour, el primero y segundo en la clasificación tenían el mismo tiempo general en la víspera de la etapa final. Geoghegan Hart, de 25 años, acabó siendo más rápido que Hindley en una tensa contrarreloj en Milán.

Ninguno había figurado más allá del 20mo puesto en las tres grandes pruebas del ciclismo.

Geoghegan Hart llegó al Giro para ser escudero de Geraint Thomas, pero asumió el protagonismo en el equipo Ineos Grenadiers luego que Thomas se fracturó el pelvis tras una caída en la tercera etapa.

“Ni en mis sueños más locos me imagino que esto sería posible cuando comenzamos en Sicilia hace casi un mes”, dijo Geoghegan Hart. “Lo que siempre había soñado era meterme dentro del Top 10, quizás Top 5, en una carrera de esta magnitud, así que esto es algo completamente diferente. Me va tomar mucho tiempo en asimilarlo”.

Aparte de quedarse con la maglia rosa (camiseta rosada), Geoghegan Hart también doblegó a Hindley por la casaca blanca que se confiere al mejor corredor joven, de 25 años o menos. Fue la primera vez desde el Giro de 1994 que el ganador y el segundo de un Grand Tour eran elegibles para la clasificación Sub25.

“La verdad es que me siento muy decepcionado, pero sigue siendo un enorme logro verme en el podio de Milan”, dijo Hindley, corredor del equipo Sunweb. “Estoy súper orgulloso”. El holandés Wilco Kelderman, también de Sunweb, quedó tercero en la general — 1:29 detrás de Geoghegan Hart.

La ronda italiana se pudo completar justo a tiempo, en medio de un incremento de los casos de coronavirus en Italia y con el anuncio de nuevas medidas para controlar la pandemia. | AP