El Camp Nou es un bálsamo para Zidane

La visita al Camp Nou fue un bálsamo para el Real Madrid y para Zinedine Zidane, que parece tener tomada la medida a los duelos contra su máximo rival, especialmente cuando como escenario tiene al recinto azulgrana.

La séptima jornada llegó como una clara amenaza para el conjunto blanco, lánguido y sonrojado por las dos derrotas seguidas encajadas ante el Cádiz hace una semana por el Shakhtar Donetsk en la puesta de largo de la nueva Liga de Campeones. Ambas en el Alfredo di Stefano, el provisional feudo blanco e inaccesible hasta entonces.

Sacó el cuello el Real Madrid mientras el Atlético Madrid se postula, con menos ruido, hacia el liderato; el Sevilla ahondaba su bache y el Athletic estancaba su reacción tras caer contra el Osasuna.

Sobrevivió, en un clásico inhóspito, sin el ambiente de antaño. Sin gente. Pero que tuvo el resto de ingredientes habituales en este tipo de partidos. Emoción, ocasiones, momentos de buen juego y polémica. Especialmente avivada por una decisión a la que contribuyó el VAR y que, de paso, sirvió como excusa para el conjunto de Ronald Koeman, que lleva tres partidos de liga sin ganar, los dos últimos derrotas.

En contra de lo que suele ocurrir Zidane ha hecho del Camp Nou un lugar placentero. Podía el Barcelona acentuar la crisis del Real Madrid y enmarañar el futuro del preparador galo, ya puesto en cuestión después de los reveses recientes. Pero Zidane sale feliz de cada visita a Barcelona. Nunca ha perdido en el Camp Nou. Tres victorias y otros tantos empates en cinco partidos de Liga y uno de Supercopa.

La victoria ante el cuadro de Ronald Koeman sosiega al conjunto blanco y le reactiva en la competición. Marcó el uruguayo Fede Valverde a los cinco minutos pero respondió Ansu Fati tres después para poner el empate.

La polémica desequilibró el partido. A la hora de juego. Un agarrón tan claro como cuestionable del francés Clement Lenglet a Sergio Ramos, detectado por el VAR y ratificado por Martínez Munuera dio ventaja a los visitantes, que sentenciaron el choque en el minuto 90 con el gol del croata Luka Modric.

Koeman dijo que «solo hay VAR cuando es contra el Barcelona» después de un partido en el que Leo Messi se quedó, otra vez, sin marcar. El argentino, un infierno tiempo atrás para el Real Madrid, no marca en los clásicos desde que Cristiano Ronaldo se marchó. Lleva seis partidos sin anotar el astro argentino. Su peor racha.

El Real Madrid deja a seis puntos al Barcelona, que tiene un partido menos que su rival, pero el liderato desde el que contempla actualmente la competición el conjunto blanco está a expensas del Atlético Madrid, que ganó al Betis (2-0) con un gol de Marcos Llorente y otro del uruguayo Luis Suárez, que no faltó a la cita y acumula ya cuatro dianas.

Es el equipo del argentino Diego Pablo Simeone, rehecho del varapalo en Múnich, el único invicto en LaLiga. Solo dos puntos le distancian del Real Madrid. Pero el Atlético tiene un partido menos que los blancos.

Como es habitual rentabiliza goles y esfuerzos. También contra el Betis, vistoso por momentos pero sin resultados. El equipo del chileno Manuel Pellegrini tiene cuatro derrotas en los cinco últimos partidos. Nada que ver con sus ambiciones.

A otra historia está aún el Sevilla. El equipo de Julen Lopetegui está en plena caída. Castigado por su falta de acierto. Un punto, logrado contra el Barcelona, de los últimos nueve en juego le han apartado de la zona alta de la clasificación. Perdió contra el Granada hace una semana. Aunque el revés encajado en el Sánchez Pizjuán ante el Eibar es más ruidoso y también más doloroso (0-1)

Un gol de Kike García, a cuatro minutos del descanso, sirvió a un sólido Eibar para dar la sorpresa en el estadio de Nervión y bajar a la tierra al Sevilla, muy espeso en todo el partido, sin ideas y que acusó el esfuerzo acumulado en sus últimos partidos, el último en la Champions ante el Chelsea (0-0).

Con cinco cambios en su once tras el desgaste y la buena imagen dada en el empate en Londres, el cuadro hispalense, con la novedad del meta checo Tomas Vaclík, sin presencia desde su lesión el 6 de julio precisamente con el Eibar, necesitaba un desahogo, un triunfo que no llegó.

El Osasuna sigue en racha. Sumó otros tres puntos, acumula siete de nueve en sus compromisos recientes y se instaló, de momento, en la cuarta posición.

De paso, y gracias al gol de penalti de Rubén García, logró su tercer triunfo del curso para celebrar su centenario y estancar el intento de reacción del Athletic, anclado en la parte baja. El conjunto de Gaizka Garitano, que dio sensaciones de mejora en la pasada fecha contra el Levante, lleva tres partidos perdidos en los cuatro últimos que ha jugado.

Aunque está un punto por delante, con un partido más, peor apunta el panorama del Valencia, que el viernes fue sonrojado por el Elche (2-1).

El equipo del argentino Jorge Almirón, que suma su segundo triunfo consecutivo y su primera victoria como local, confirma su buena dinámica en el inicio liguero, mientras que el Valencia sigue instalado en las dudas tras enlazar tres derrotas. En la del viernes, reaccionó tarde a la ventaja de su rival gracias a Josan Fernández y Fidel. 

EFE