Evil Corps, la organización internacional de cibercriminales que está en busca y captura

Evil Corps es un nombre que se repite últimamente entre los artículos de ciberseguridad, se ha convertido en la organización criminal más perseguida de internet. Una pesadilla para gobiernos, empresas y los propios empleados a los que han atacado durante estos meses de teletrabajo. 

Los empleados siempre son unas de las puertas más fáciles de atacar para llegar a los datos de su empresa y esto es en lo que se ha concentrado esta organización delictiva durante los primeros meses de pandemia. A Evil Corps se le atribuyen ataques tan importantes como la creación del programa maligno Dridex, un virus informático que se hace hasta con las cuentas bancarias al entrar en el ordenador. 

El líder de Evil Corps es Maksim Yakubets, apodado Aqua. Este ruso de 32 años está relacionado con varios ataques informáticos internacionales desde 2009. En su organización se han encontrado piratas de todo el mundo, incluido un español, Carlos Alvares. 

Estados Unidos hace tiempo que busca a estos ciberdelincuentes. El Departamento de Estado ha prohibido la emisión de visados para estas personas y cancelado los activos que puedan tener bajo la jurisdicción del país, antes de establecer una recompensa de 5 millones de dólares por capturar a Yakubets. 

«El Tesoro sanciona a Evil Corps como parte de una acción contra una de las organizaciones cibercriminales más prolíficas del mundo», ha explicado el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en un comunicado. Este proceso no solo implica a Estados Unidos, varios miembros de la OTAN como la Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido, también han colaborado. 

Entre los ataques llevados a cabo por Evil Corps, el más famoso es Dridex. Con este virus infectaron ordenadores de empresas y bancos de hasta 40 países, causando con el robo de datos unas perdidas que ascendían a los 100 millones de dólares. 

Parte del aumento de los ataques ransomware de estos últimos meses es responsabilidad suya.Las autoridades consideran que sus últimos ataques se deben a una respuesta contra el Departamento de Justicia de Estados Unidos por haberles acusado de delitos contra la seguridad informática.