La actualización de septiembre de Windows 10 se carga una función vital para muchas personas

Windows 10 recibió ayer la actualización mensual, correspondiente al mes de septiembre. Una actualización opcional, aunque si buscas actualizaciones de forma manual, se instalará automáticamente. Como es tradición en los últimos meses, cada actualización de Windows 10 arregla un buen puñado de bugs y, por desgracia… añade otros nuevos. Un ciclo infinito del que Microsoft no sabe salir, y lo pagan los usuarios.

Pero al César lo que es del César: muchos de estos bugs provienen del código antiguo y las funciones de compatibilidad que Microsoft mantiene para que aplicaciones que tienen 20 o 30 años, sigan funcionando en los Windows modernos. Y ese es un mérito que hay que agradecer a la compañía de Satya Nadella.

En todo caso, hay bugs tan serios y tan obvios, que no deberían haberse colado en la fase de comprobación previa al lanzamiento del update. Por ejemplo el que ha ocurrido con la última actualización, que estropea el modo Suspender en muchos equipos (incluido el mío).

Tras instalar la actualización de septiembre, es posible que al activar el modo reposo usando la opción de Suspender en vez de apagar el equipo, Windows 10 se niegue a hacerlo. Más concretamente se apaga la pantalla, lo cual puede hacerte creer que ha funcionado, pero en realidad el ordenador sigue encendido, como puedes comprobar por el ruido de los ventiladores.

Según Windows Lastest, el bug aparece cuando activamos el modo Suspender en el PC y tenemos actualizaciones de Windows descargadas, pero no instaladas.

Para arreglarlo hay que instalar todas las actualizaciones que tengamos pendientes. Como muchas de ellas las lleva a cabo el propio Windows automáticamente y no sabemos si hay alguna actualización por instalar, lo mejor es acceder a Windows Update en la configuración y programar las actualizaciones automáticas cuando no estemos usando el PC. Por ejemplo, de madrugada.

El PC se encenderá y apagará solo por la noche y cuando lo usemos no habrá actualizaciones pendientes y el ordenador entrará en modo Suspender sin problemas.

Nuestro consejo es que, si Windows 10 te funciona bien, no lo actualices manualmente, ya que muchos de los problemas provienen de las actualizaciones opcionales.

Y si tienes que actualizar, hazlo pasado unos días desde el lanzamiento de la actualización.