Las críticas al mediático cierre de la termoeléctrica Ventanas 1 de AES Gener: ambientalistas lo catalogan de “tardío” y con letra chica

Con una mediática puesta en escena, el Presidente Sebastián Piñera lideró este martes el cierre de la central termoeléctrica a carbón Ventanas 1, operada por la estadounidense AES Gener en la Zona de Sacrificio de Quintero-Puchuncaví. La medida forma parte del plan del Gobierno para descarbonizar la matriz energética y promover energías limpias, un tema que es visto con escepticismo desde el mundo ambientalista y parlamentarios de oposición.

El Mandatario mantuvo desde el Palacio de La Moneda una comunicación con el biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet, quien se encontraba en la central, ubicada en la “Zona de Sacrificio” de Puchuncaví y le dio la orden de “apagar” Ventanas 1.

“Vamos a reemplazar las energías sucias generadas con carbón por energías limpias y renovables generadas por el sol, el viento, el mar y la Tierra”, dijo el Jefe de Estado, quien estuvo acompañado por los ministros de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, y de Economía, Lucas Palacios.

Al retiro de funciones de Ventanas 1, se sumará este jueves la termoeléctrica Bocamina I, ubicada en Coronel, como parte de un programa que contempla la salida de operaciones de 11 unidades a carbón al 2024, equivalente al 30% de la capacidad instalada de generación eléctrica a carbón en Chile y el cese total de generación eléctrica en base a carbón antes del 2040.

«Más ambición climática»

Sin embargo, este optimismo del Gobierno es catalogado de insuficiente por parlamentarios de la zona y ligados al mundo ambiental, como el senador RD Juan Ignacio Latorre. “Estamos en una emergencia climática y ecológica y hay que dar señales contundentes, con ambición climática, adelantar el cierre de todas las termoeléctricas a carbón”, indicó.

A juicio del parlamentario por la Región de Valparaíso, “Chile puede, con voluntad política, en poco tiempo y dentro de esta década, adelantar el cierre de todas las termoeléctricas a carbón, no solo las que están más obsoletas, y reemplazarlas por energías renovables no convencionales, energías limpias”.

“Nada de este anuncio repara el daño”

En tanto, Greenpeace cuestionó la efectividad de esta medida, argumentando que tanto Ventanas 2 como Ventanas 2 –cuyo cierre AES Gener también pidió adelantar- tenían su vida útil cumplida, por lo que los episodios críticos de contaminación, las intoxicaciones en la población y los varamientos de carbón, no dejarán de ocurrir a futuro.

Según la organización medioambiental, se trata de una medida tardía, por lo que “nada de este anuncio repara el daño hecho a las personas ni a los ecosistemas”. “Lo que realmente vemos acá es la impunidad con la que esta empresa ha intoxicado sistemáticamente a generaciones enteras a su alrededor. Que hoy hayan tomado esta tardía decisión es un avance hacia lo que deben hacer las grandes transnacionales de la energía para enfrentar el escenario climático, que es tener un plan ambicioso lejos de fuentes obsoletas. Nada de este anuncio repara la grave vulneración de derechos humanos que se ha efectuado con el daño a la salud de las personas ni a los ecosistemas en ese lugar. Plantearlo como un triunfo con fuegos artificiales, bombos y platillos es continuar riéndose en la cara de la gente, la naturaleza y la justicia, luego de todos estos años de indiferencia”, indicó Matías Asun, director en Greenpeace Chile.

Greenpeace acusó además letra chica en el cierre, señalando que “conforme a este plan de descarbonización acordado entre generadora y el Gobierno, el cierre definitivo de ambas centrales se concretará recién en el año 2025 de forma definitiva, y que para ello se realizó un cambio regulatorio que subsidiará los costos del cierre de estas industrias de más de 50 años, sin destinar hasta la fecha presupuesto para restablecer los derechos de las personas y de los ecosistemas,  lo que está lejos de considerarse dentro de una agenda centrada en los derechos humanos y ambiciosa en términos climáticos”.

El directivo añadió que “el llamado es que el Gobierno deje de promocionar, subsidiar y aplaudir lo que consideramos es una responsabilidad y un deber de las mismas empresas, dejar atrás de una vez por todas fuentes de energía tóxicas y peligrosas como el carbón y que hoy mantiene cinco zonas de sacrificio en Chile activas. Desde la organización mantenemos nuestra convicción de que la descarbonización total debe ocurrir a más tardar el año 2030”.

“Nuestra inversión en el país se mantiene más viva que nunca”

En AES Gener, en tanto, sostuvieron que el cierre no implica en ningún caso una salida de Chile. “Nuestra inversión en el país se mantiene más viva que nunca”, dijo el gerente general de AES Gener, Ricardo Falú.

“Hemos solicitado la salida de Ventanas I y II. Ambas unidades en ERE estarán apagadas y sólo disponible para emergencias. Nuestro compromiso con Chile es que ninguna de nuestras centrales opere un día más de lo que se requiera», añadió.

Energías limpias

El cierre de las centrales a carbón forma parte del plan para convertir a Chile en un país carbono neutral para 2050.

«Chile fue pobre en las energías del pasado. Pero somos inmensamente ricos en las energías del futuro y Chile debe transformarse en una potencia de exportación de energías limpias y renovables», sostuvo el Mandatario.

Actualmente, el país cuenta con proyectos de inversión en energías limpias y renovables por más de US$ 28 mil millones, que permitirán avanzar desde el 44% que representan estas energías en la matriz energética hoy, hasta el 70% el año 2030.