Rusia publica imágenes de la Bomba del Zar, la bomba nuclear más potente de la historia

El 30 de octubre del año 1961 se produjo la explosión de la bomba nuclear más devastadora de todos los tiempos. Hablamos de Tsar Bomba, la Bomba del Zar, que fue detonada por la Unión Soviética en unas pruebas nucleares que se llevaron a cabo en el archipiélago de Nueva Zembla, al norte del Círculo Polar Ártico. 

Ahora, Rusia ha desclasificado unas imágenes inéditas que muestran las labores de diseño, traslado y detonación de esta temible bomba. Rosatom State Atomic Energy Corporation, la agencia estatal de energía atómica de Rusia, ha publicado un documental de 40 minutos de duración en YouTube, y lo puedes ver al completo bajo estas líneas. Está en ruso, pero tienes la posibilidad de activar los subtítulos.

La Bomba del Zar, llamada oficialmente RDS-220, era una bomba de hidrógeno con tres etapas (fisión-fusión-fisión), con una potencia total de 50 megatones, que equivale a 50 toneladas de TNT. Inicialmente se diseño con una capacidad de 100 megatones, pero la potencia se redujo poco antes de la detonación por motivos ambientales. Para ofrecer ese enorme poder destructivo, la bomba tenía unas dimensiones mastodónticas: medía ocho metros de largo por dos de ancho, y su peso ascendía a 27 toneladas. 


Su desarrollo fue ordenado por Nikita Krushchev, primer ministro soviético. No fue diseñada como arma de guerra: su objetivo principal era demostrar el poder de la Unión Soviética en el contexto de la Guerra Fría. En comparación, la bomba más potente de Estados Unidos, llamada B41 o Bomba Castle Bravo, tenía una potencia nominal de 25 megatones y su detonación más potente fue de 15 megatones.

Tal como explica el documental, la Bomba del Zar fue lanzada por un bombardero ruso Tupolev Tu-95 preparado para la ocasión. El fuselaje del avión fue recubierto de una pintura blanca altamente reflectante para reducir el impacto de la onda de choque térmica. El lanzamiento se produjo a las 11:30 de la mañana del 30 de octubre de 1961, y la bomba explotó tres minutos después a una altitud de 4.000 metros.

A día de hoy, Tsar Bomba continúa siendo la mayor detonación provocada por la humanidad en toda la historia. Elevó la temperatura a millones de grados de manera inmediata y la onda de choque fue tan potente que rompió cristales en lugares situados a más de 900 kilómetros. La nube de hongo que generó ascendió hasta una altura de 64 kilómetros, y se liberó tal energía luminosa que pudo ser vista desde 1.000 kilómetros de distancia.

Afortunadamente no hubo que lamentar pérdidas de vidas humanas, pero la comunidad internacional condenó el gran peligro de este tipo de pruebas. Como consecuencia, en 1963 Estados Unidos, la URSS y Reino Unido firmaron el Tratado de Prohibición Parcial de Ensayos Nucleares, que prohibió las pruebas de armamento nuclear en la superficie terrestre. Desde entonces, este tipo de ensayos se deben llevar a cabo bajo tierra.

[Vía: LiveScience]