Sin progresos en las reformas que el COI esperaba en boxeo y halterofilia

El Comité Olímpico Internacional (COI) no ve avances, sino más bien retrocesos, en el programa de reformas prometido por las federaciones internacionales de boxeo (AIBA) y halterofilia (IWF), a las que tiene bajo la lupa por irregularidades en materia de gobernabilidad y de dopaje.

El presidente del COI, el alemán Thomas Bach, se declaró este miércoles «muy, muy preocupado por la falta de progreso en la AIBA», federación que está suspendida por el organismo olímpico por anomalías de distinta índole, como la falta de auditorías sobre sus cuentas.

La entidad boxística celebró recientemente elecciones y puso en la presidencia al ruso Umar Kremlev. El paso no es suficiente y la AIBA «será informada» del descontento del COI.

Sobre la IWF, Bach dijo que es «decepcionante el cambio de su normativa antidopaje», que ha hecho «sin consultar con nadie» y que supone una relajación de las medidas.

«Pediremos a la IWF una clara explicación y el asunto estará en la agenda de la Ejecutiva del mes de febrero», indicó el presidente.

Bach celebró, por el contrario, el cambio de legislación esta misma semana en Italia que devuelve a su comité olímpico (CONI) la plena autonomía. Lo contrario habría supuesto, dijo, un peligro «cierto» de sanción para el deporte italiano.

Por otro lado, el dirigente olímpico informó en la conferencia de prensa que siguió a una reunión de la Comisión Ejecutiva del COI sobre el compromiso del organismo de reducir un 45 % para 2030 sus emisiones de gas de efecto invernadero.

Además, compensará más del 100 % de sus emisiones de carbono. Lo hará mediante el proyecto del Bosque Olímpico que forma parte de la Gran Muralla Verde, una iniciativa respaldada por la ONU para combatir la desertificación en la región africana del Sahel.

Estas medidas harán del COI un organismo positivo para el clima en 2024, lo que significa que eliminará más carbono de la atmósfera del que emite. EFE